Con el nuevo modelo, que será debatido en la Asamblea Nacional, el Estado se convierte en el único propietario de la Empresa Nacional de Autopistas (ENA) con una inversión de capital de 100 millones de dólares.
Los otros 970 millones de dólares que hacen falta para pagar a ICA y Pycsa, concesionarias actuales de los corredores, se obtendrán a través de la emisión de deuda del fideicomiso Norte Sur, que será creado por ENA.
Se hará una emisión de bonos en la Bolsa de Valores de Panamá por 200 millones de dólares; Pycsa comprará 350 millones de dólares; la Caja de Seguro Social (CSS), previa aprobación de su junta directiva, 250 millones de dólares; y el Fondo Fiduciario para el Desarrollo (FFD), 170 millones de dólares. Esta distribución podría cambiar si los inversionistas del mercado local tienen “más apetito”, dijo el ministro de Economía y Finanzas, Alberto Vallarino, con lo que se reduciría la participación de la CSS o del FFD.