La Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes adscrita a Naciones Unidas, resaltó ayer, sin embargo, que para toda América del Sur la producción potencial de cocaína disminuyó en un 15% en el 2008, a 845 toneladas, su menor volumen en los últimos siete años.
El organismo encargado de vigilar la aplicación de los tratados de fiscalización internacional de drogas explicó esa reducción estimada en los mejores resultados del Gobierno de Bogotá en su lucha antinarcóticos.
No obstante, la JIFE detectó una disminución en la eficacia de los programas de erradicación de Perú y Bolivia, países a los cuales se ha ido desplazando el negocio del narcotráfico como consecuencia de una falta de cooperación regional.