Un toque de queda de 18 horas seguía vigente en Concepción, una de las varias ciudades y pueblos donde unos 7 mil soldados patrullan las calles para mantener el orden y asegurar la distribución apropiada de agua y alimentos. Con la ayuda llegando ahora a la población de una manera más organizada, los socorristas reforzaron la búsqueda en ciudades desde Concepción hasta Constitución en el norte para ubicar sobrevivientes atrapados bajo los escombros.